juegos

-¿Qué tal el viaje? ¿Mucho trabajo?
-Buff. Sí. Deseando volver a casa. ¿Cómo va Natalia? ¿Le duele menos la tripa?
-No sé… Está muy rara. La he llevado al pediatra y dice que si sigue así, habrá que hacerle las pruebas de la alergia.
-Bueno, a ver qué pasa. Que salga un poco, a ver si se anima.
-Sí. La he dejado ir a casa de la niña nueva. Parece que se han hecho muy amigas.
-¿La nueva? Es un poco rarita, ¿no?
-No sé. Natalia está como loca con ella. Dice que le enseña muchas canciones. Hoy canturreaba no se qué de “hermanas, uníos, el señor ya está aquí…”. Juegan a unas cosas más raras las niñas de hoy…
-Bueno, no la recojas tarde.
-No te preocupes. Descansa lo que puedas.

(Susana Vegas. Juegos)

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cicatriz

“Tengo un amigo banquero. El otro día me lo encontré por la calle. Había leído mi informe sobre la crisis y me dijo que si no era el más acertado, sí era el más divertido que había leído. Como consecuencia de eso, no sé si me estaba diciendo que soy un graciosete, pero que no rasco ni una. Yo cuando me dicen estas cosas, sonrío y pienso que tienen toda la razón y que acto seguido sacarán su informe sobre la crisis, menos gracioso pero más preciso. Pero nunca ocurre.

Después, sonriendo, añadió: “Ahora, lo que tendrías que hacer es sacar otro informe diciendo lo que hay que hacer para salir de la crisis”.

Me picó un poco. Y pensé tres cosas:
-Si fuera capaz de escribirlo, no tendrías dinero suficiente en tu banco para pagármelo.
-Si fuera capaz de escribirlo, te ibas a comer el informe página por página, delante de mí.
-Si fueras TÚ capaz de escribirlo, ya lo habrías hecho.

Ya veis que en cuanto a uno le tocan el amor propio se le ocurren tonterías. Y eso me llevó a pensar sobre algo que para mí es importante: que habría que procurar no dar a la gente motivos para picarse. Las personas vivirían mejor. Menos crispadas.

Porque todo eso que decimos siempre deja una herida. Siempre. Y esas heridas a veces se curan y a veces no. Y aunque se curen, toda herida deja una cicatriz”.

(Leopoldo Abadía. La crisis ninja)

Gourmet experience

Madrid. Zona centro. Dos chicas bastante cursis pasean cogidas del brazo.

[Chica 1] ¿Paramos a tomar algo?

[Chica 2] Ay, sí. Ir de compras me da un hammmmmbre.

[Chica 1] El jueves estuve con Jaime en “La Ragazza”, ¿lo conoces?

[Chica 2] Italiano… Me da como pereza…

[Chica 1] ¡Qué va! Este no es como todos, tienen una carta espectacular. Me pedí un risotto absolutamente de-li-cio-so. Cremoso pero con toques crujientes… mmmmm ¡Juegan con las texturas como nadie!

Siguen andando calle abajo, haciendo aspavientos con cada frase que sueltan. Se paran frente a un restaurante italiano. Tiene las luces apagadas y un cartel en la puerta: “Cerrado por Sanidad. Plaga de cucarachas.”

[Chica 2] Así que “juegan con las texturas como nadie”…

(Susana Vegas. Gourmet experience)