cuando pienso en ti

Cuando pienso en ti
dejo de pensar en listas de la compra.
Y me gusta.

Entonces sigo pensado en ti.
Pero como no te conozco te tengo que inventar,
para poder seguir pensando en ti,
y poder seguir dejando de pensar en listas de la compra.

Y cada vez me gustas más,
y cada vez te invento más,
y cada vez compro menos
y la lista crece.

(Susana Vegas. Cuando pienso en ti)

como un instante antes

“Su padre le había dicho en cierta ocasión que, en la guerra, la batalla termina en el momento en que un ejército se dispersa y huye. No importa si es tan numeroso como un instante antes ni que siga teniendo armas y armaduras: una vez huido, no volverá a plantar cara.”

(George Martin. Choque de Reyes)

no me entiendas mal

Hoy me he levantado con ganas de enamorarme, así, tal cual. No de conocer a alguien y tener pareja y todas esas cosas. No. Sólo ganas de enamorarme, de pensar en ti. Lo curioso es que me da igual que existas o no, sólo quiero dejarme sentir. Se puede decir que quiero la parte egoísta de enamorarme. Una Leffe que me atonte un poco y, simplemente, sentir. Porque sentir, lo que es sentir, sentiré algo ahora mismo, seguro, pero ni sé lo que es ni me interesa.

Hoy me gustaría ser una groupie, y seguirte de concierto en concierto. Vivir en una nube sin prisas, y dejar, por ahora, de contar historias. Pero no me entiendas mal. No me quiero cambiar por nadie. Me gusta mi vida y las cosas que tengo. No necesito ventanitas que me lleven a otros mundos. Sé construir butrones si es necesario. Sé escribirte las canciones que quiero. Sé pintarte de la manera que quiero. Y sé mirarte. Y me gustas. Tú, y tus pies suaves por la noche. Y no tengo miedo a decírmelo ni a decírtelo.

Así que no, no me entiendas mal. No quiero volar ni alejarme de aquí. Me gusta donde vivimos, con el sonido del mar metido en el salón, y el estudio lleno de arena, tus pinceles mezclados con los míos. Me gusta el banco donde nos sentamos, todas las noches, a oír cómo rompen las olas y asomarnos a la vida de quien pase.

Así que no, no me entiendas mal. Tengo lo que quiero y lo tengo porque quiero. Y no me voy por huir de nada. Me voy, simplemente, porque me apetece.

(Susana Vegas. No me entiendas mal)