sólo el momento

“Asentí en silencio. Me daba la impresión de entender lo que quería decirme. Pero, a la vez, de no comprenderlo en absoluto. Estaba cansado, algo confuso. Permanecí unos instantes acariciando las verdes hojas de la ponsetia con las yemas de los dedos.

—¿Sabes? Tengo una botella de champán —dijo él con expresión seria—. La traje de Francia de mi último viaje de negocios. No entiendo gran cosa de champán, pero éste tiene que valer mucho la pena. ¿Nos lo bebemos? Después de tantos entierros, te lo mereces.

—¿No lo tenías reservado para tomártelo con alguna chica en Nochebuena? —le pregunté.

Él trajo la botella de champán fría, dos copas limpias, lo depositó todo en silencio sobre la mesa. Esbozó una sonrisa terriblemente irónica.

—El champán no sirve para nada. Lo único que cuenta es el momento de descorchar la botella.”

(Haruki Murakami. Sauce ciego, mujer dormida)

no toma partido

“Jon Nieve leyó la carta una y otra vez hasta que las palabras comenzaron a emborronarse y superponerse.

—No puedo firmar esto. No pienso firmar esto.

Estuvo tentado de quemar el pergamino en aquel mismo instante, pero lo que hizo fue beber la cerveza que había dejado por la mitad durante la solitaria cena del día anterior.

—Tengo que firmarlo. Me eligieron para que fuera su lord comandante. El Muro me pertenece, así como la Guardia. La Guardia de la Noche no toma partido.”

(George Martin. Danza de dragones)