fuego

Los inux saben hacer fuego. Esa es una de las muchas cosas que les diferencia del resto de las criaturas que viven en los túneles. El líder siempre lleva, en una bolsita colgada al cuello, trozos de pedernal. Estos trozos pasan de líder a líder, bien en una pelea, cuando el inux pierde su pluma, o bien por vejez.

No se ponen de acuerdo en dónde, cómo y cuándo aprendieron los inux a utilizar el fuego. Parece que hay indicios de conexión directa con humanos a principios de siglo, cuando la red de alcantarillado era inexistente y los inux, para desplazarse, idearon rudimentarios canales que muchas veces iban a cielo descubierto.

El porqué se fijaron en el fuego, que realmente nunca utilizan, y no en otras cosas, sigue siendo una incógnita.

(Susana Vegas. Fuego)

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velocidad

Para los inuxs la velocidad es crucial. Cada día, la unidad central procesa la información recibida y envía alimentos a cada comunidad en función de la cantidad enviada. Su dieta es blanda, ya que los inuxs no tienen dientes, y está compuesta principalmente de una sustancia pegajosa y grisácea que extraen del moho de las paredes. Sólo a los inuxs de la unidad central les está permitido generar comida, por lo que las comunidades que reciben poco alimento, expulsan a sus seres más improductivos, asegurándose así la supervivencia del grupo.

Fuera de su comunidad, los inuxs están expuestos a las criaturas que viven en el subsuelo, por lo que expanden su caparazón hasta el triple de su tamaño habitual. Estos seres marginados no sobreviven en solitario y se agrupan formando clanes que recorren los túneles en busca de alimento, entrechocando sus caparazones para espantar al resto de alimañas.

(Susana Vegas. Velocidad)

zona de extracción

Los inux se agrupan en pequeñas comunidades, con un líder que se distingue del resto por una extravagante pluma que le nace en la nuca y cubre prácticamente toda su cabeza. Cuando los líderes de dos grupos distintos se cruzan, frotan sus plumas en señal de reconocimiento. Y si en el proceso alguna de las plumas se rompe o cae al suelo, el líder de la pluma intacta se hace cargo de los dos grupos, y el líder sin pluma es devorado por el resto.

Cada comunidad tiene asignada lo que ellos denominan una “zona de extracción”, que suele cubrir el espacio de dos o tres manzanas de casas. El cometido de estos seres es absorber de las calles toda la información que sean capaces de almacenar en los extraños bolsillos que tienen adosados a sus cuerpos. Esta información la transfieren rápidamente a la “zona de almacenaje” de su comunidad. Y de ahí es llevada a la unidad central, que suele estar localizada bajo el edificio más céntrico de la ciudad.

(Susana Vegas. Zona de extracción)

los inux

Una red de túneles atraviesa la ciudad.

Excavados bajo tierra, siguen el trazado de las calles, se meten bajo nuestras casas y desembocan en grandes cilindros de hormigón en los barrios del extrarradio. Cada cierto tramo asoman sus rejillas de ventilación, pero quien no las conoce, las confunde fácilmente con alcantarillas o arquetas de saneamiento.

En ellos viven los inuxs, unos seres blanquecinos de pies palmeados y manos huesudas con alargados dedos. No tienen pelo en ninguna parte del cuerpo, y una especie de caparazón les cubre la parte alta de la espalda, casi hasta llegar al cuello. Los ojos, casi atrofiados, no les sirven de mucho en la oscuridad de los túneles y se orientan gracias al olfato.

(Susana Vegas. Los inux)